lunes, 25 de enero de 2010

chamuyando

Un zorzal bajó al jardín del fondo y se puso a picotear las miguitas de pan que había desperdigado (en un gesto que me ennoblece) minutos antes. Daba saltitos, miraba de costado, con esa desconfianza que es proverbial en los animalitos que no tienen los ojos al frente; yo lo miré con una media sonrisa, como invitándolo a sentirse cómodo en mi presencia, y después encendí un humeante para olvidarme del tema.
Fue en ese entonces que el zorzal, luego de darse un baño en el agua de los perros, infló el pecho e inició la siguiente conversación:
-El zorzal: Si los pastos conversaran, esta pampa le diría de qué modo la quería, con qué fiebre la adoré.
-Yo: ¡Araca con el bicho éste!
Pero no se dio por aludido, y siguió su elocución.
-El zorzal (mirando hacia el recuerdo, hacia plumajes ausentes): Después de libar traidora en el rosal de mi amor te marchas engañadora para buscar el encanto de otra flor.
-Yo (un poco mas empático): Alma criolla, errante y viajera, Querer detenerla es una quimera.
-El zorzal (a modo de confesión o recuerdo): Bailaba, engrupida por el ñato abrojo, y manyé en sus ojos le hablaba de amor; perdí la cabeza, relució la faca, triunfó la destreza y ganó el mejor.
-Yo (en tono cómplice, casi hermano, en vías de emparejar las penas): Fue la dulce metedura donde yo perdí el honor, que chiflao por su belleza le quité el pan a la vieja me hice ruin y pechador.
-El zorzal (profético, despechado, anunciando escorpiones): Todo lo que me has hecho pasar, penas y llanto, con otro lo has de pagar.
-Yo: ¡Percanta que me amuraste en lo mejor de mi vida!
-El zorzal (nostálgico): Ibamos del brazo y tu suspirabas porque muy cerquita te decia, "Mi bien,ves como la luna se enreda en los pinos y su luz de plata te besa en la sien?"
-Yo: Me da pena confesarlo, pero es triste, que canejo! El venirse tan abajo, derrotao y para viejo.
-El zorzal (con tono fatalista y final remontando vuelo): En mi libro de esperanzas sos la página mejor...Fuiste cuna y serás tumba de mis líricas tristezas...Vos le diste a tu cantor el alma de un zorzal que se murió de amor.
-Yo (elegíastico, homérico, obligado a arrimar una reflexión al postre): Sobre el fino garabato de un tango nervioso y lerdo se irá borrando el recuerdo.
Y me dejó nomás, con su tristeza al vuelo, para buscar refugio en el sauce llorón.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

me encanto lo de: araca con el bicho este!

and she was dijo...

WOW

me quede muda.
cualquier cosa que diga va a sonar a pelotudes

el zorzal dijo...

Pero si un mirar
me hiere al pasar,
sus labios de fuego
otra vez quiero besar

marìa lluvia dijo...

que bueno juancito. mirà què pedazos de comentarios cosechaste. bravo, bravo!

Juan-D dijo...

Es todo virtud del señor Le Pera, no me los merezco...

Anónimo dijo...

Qué sensibilidad Maestro Duacastella!!!

Anónimo dijo...

Qué sensibilidad Maestro Duacastella!!!

álter ego dijo...

Muy lindo!