jueves, 12 de junio de 2008

Ella te quiere a vos // She loves you (fragmento de una carta encontrada en la basura)


(Página suelta de una carta manuscrita salvada de la chimenea. No se que fue del resto)



"... dejar todo para correr detrás de un panal de abejas. Que tonto. Tuve que apagar cigarrillos con las rodillas para perdonarme, sabes? Pero ella era como una escena de una película bélica. Y como yo no era el protagonista siempre terminaba herido. A veces no me importaba. Pero uno no puede vivir con eso dentro, entendés? Así que gran parte de lo que pensaba de todo esto me lo guardaba dentro, durante años hice eso. ¿Vos te acordás de la noche en que Pablo apareció en un burguer king con un saco de invierno absurdo y abajo una remera blanca toda manchada de vino? Yo me acuerdo perfecto. Era por agosto, hacía poco había cumplido años esa chica que habías conocido en la fiesta de tu amigo del trabajo, y habíamos ido a la fiesta que hizo en un bar que era como un sótano, donde toda la gente tenía pelucas con peinados ochentosos que brillaban en la oscuridad. Me acuerdo que vos no le diste bola porque estabas muy borracho apenas llegamos. Ella se ofendió y me dijo que eras un tarado. Yo le dije que tenía razón, claro, y la invité con un cigarrillo de marihuana en las mesas que estaban atrás, donde no te decían nada. Vos ni te enteraste. Te digo la verdad, no es que me encantaba tu chica, pero estaba aburrido y ella tenía linda sonrisa y no quería fumar solo porque me entristecía. Vos te pusiste de novio un par de semanas después con ella y yo me olvidé del asunto. Hasta me gustaba la pareja que hacían, siempre te dije. Así que al principio ni siquiera pensé que iba a terminar todo así.
Ella me llamó primero un jueves. Lloraba. Me dijo que se habían peleado y que necesitaba hablar con alguien urgente, alguien con quien no le diera vergüenza llorar. Ahora entiendo que fue un error decirle que sí, pero fue tan rápido. Vos me conocés. Como cuando me llaman para ofrecerme algo por telefono que siempre dudo pero me convencen. Ella nunca te contó esto, y ahora que se fue, que me llegan postales de europa con su letra prolija de colegio privado te lo quería contar. Nunca pasó nada entre nosotros, ya te digo. Ella venía, se sentaba, cruzaba sus rodillas flaquísimas en mi sillón y me decía que eras el amor de su vida, pero que vos apenas si la querías. Yo escuchaba y asentía y te defendía un poquito.
La última vez, recuerdo, me dio un abrazo y me dijo. Me voy a ir, bien lejos, a ver si me puedo olvidar de él. ¿Por qué? le pregunté, si están juntos y están bien, para qué huir de algo que tanto se quiso.
Ella abrió sus ojos como dos óvalos turquesas y profundos y dijo una frase que aún hoy me persigue hasta cuando sueño: "Porque si me alcanza una vez más la desilusión, no voy a poder escaparme de la pena".
Y me dio un beso y se fue. Desde entonces yo me he embarcado en las más absurdas historias, he sido tripulante en los viajes mas desafortunados, fue captado por los grupos más ridículos y lastimosos, hasta que comprendí que la quería con toda el alma y que también estaba huyendo. De ella, de vos, pero sobre todo de la desilusión completa de nuestro pésima versión del amor y la pena. Tenía que venir y contarte..."

5 comentarios:

Duaca dijo...

(No, si yo tampoco me entiendo)

SP dijo...

Es una carta excelente.
Y de los 3 roles, yo he sido quien escribe la carta, aunque quizás sin escribirla, quizás hasta con el valor de decirlo todo a viva voz.

Por lo general, es mejor no aclarar nada, pero quién me quita lo bailado (?)

Nat . dijo...

"Porque si me alcanza una vez más la desilusión, no voy a poder escaparme de la pena". Entiendo ese sentimiento...

El frío de este sabado y leerte, me han dejado un saldo de nostalgia

(la canción esperfecta)

Lagorio dijo...

Es un gran articulo el que escribiste, viste. El diablo viste a la moda y la moda a Chiche Gelblung.

duaca dijo...

y Chiche a quien viste?