martes, 22 de abril de 2008

Efecto mariposa-tequila

Recorrí los mismos lugares de siempre, pero no los encontré.

Me pasa cada tantos días. Tantos, que no se bien como explicarlo.

En general es en las noches de luna llena, aunque también sucede en las otras.

Es como soñar que estás en una multitud pero nadie te puede ver.

Yo tengo mis teorías, que tejo en la oscuridad paciente de mi cuarto las noches de luna llena, y en las otras también.

Una mariposa bate sus alas en Singapur, y Buenos Aires se llena de humo gris, tóxico y melancólico.
La incompetencia de los emperadores chinos genera terremotos, dijo una vez Lavozenlaradio.

En mi caso es mucho más sencillo y por lo tanto más inexplicable. Uno de cada tantos días, la luna, los lugares de siempre, y ya pasa de nuevo.

También me sucede en vísperas de martes, sábados y feriados puente. No he logrado trazar ninguna relación entre estos fenómenos y el almanaque hasta el momento.

Como cuando uno repite una palabra hasta que suena absurda y sin sentido, recorro lugares que ayer eran como la palma de mis manos y hoy me suenan a lejanía. Las esquinas, las calles iluminadas, el balcón de mi gatita.
La palma de mis manos. Todo puede llegar a ser extraño.

Y entonces llegan el miedo y el gozo. Nada del otro mundo. Un miedo pasajero y un gozo pequeño, casi avergonzado, que sigue de largo. Y la belleza de las cosas que existen sólo un segundo.

Que existen para que las miremos un instante robado antes de regresar a su color particular.


Y entonces no se bien si es tu fantasma el que me visita, o si soy yo, que me sigo parando del lado equivocado del espejo.

15 comentarios:

Cecilia dijo...

Me dejó boquiabierta Duaca.
Muchas de sus líneas tocaron mis fibras más íntimas.

A veces podría opinar muchas cosas...
Y también podría callar.

Le diré que al leerlo podría decir de su escrito que me vi reflejada en los tres últimos párrafos, que podría recitárselos.
Y que me gustan mucho las noches de luna llena. Y más en el mar.

Beso.

Cecilia dijo...

Pero las palabras, para decir algo de lo que usted escribió, algo que lo defina para mi, hoy, me son ajenas, no me alcanzan.

:)

Duaca dijo...

Cecilia, mil gracias a Ud.

Saben una cosa, cuando saqué la foto del subte (aquí la primera, pero en mi noche la última) la gente que estaba sentada se paró para correrse...

MM dijo...

Me encantó. Me gusta como escribe. Lo visitaré.
Le dejo un saludo!

Iva y Nat dijo...

Suerte que se corrieron para no salir en la foto y no se abalanzaron para robarte la camara, porque las fotos quedaron muy buenas (y el blog también). Saludos.

Mirada dijo...

Me está gustando leerte, además del de poesía, muchas gracias por compartir así.

Duaca dijo...

¿Como me iban a robar la cámara en el subte?

Eso le pasa a Klipan en C5N. En la vida real no es así.

Gracias por la visita. Es extraño porque no se a quien de las dos responder.

Duaca dijo...

Mirada: Muchas gracias a ud! Compartir no es el problema, el problema es de quienes leen...

MM: Muchas gracias, siga visitando, será un placer cada vez.

Iva y Nat dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Iva y Nat dijo...

Juan, era una pequeña exageración. Tenemos una relación muy cordial con el transporte público, lo usamos todos los días y hasta con agrado.
Saludos

Nat . dijo...

Ay Ivana como se nota que sos del campo, es la única forma de usar el subte con agrado: como turista y maravillándote con los personajes que lo habitan...

(Podes responder a las dos, somos como una sola, pero en el comentario anterior tuve que estar en desacuerdo.)

Saludos.

Duaca dijo...

Ya comienzan las diferencias entre uds. dos, ven...

Cecilia dijo...

Mirá cómo se te llenó el boliche, Duaca!!

Beso.

Duaca dijo...

Mientras todos bailen...

Anónimo dijo...

Me emocionó leerlo... soy Na. Nana aquí.je. Aparezco anonimo porque soy, de las comentaristas, las menos familiarizada con el tema de estos blogs. ya aprenderé.