miércoles, 16 de abril de 2008

Que ya el invierno me alcanzó sin gamulán




Ultimamente, mi vida es como un invierno que llega cuando todavía uno no bajó la ropa de abrigo del placard.
Funciona así: Uno está decidido a tener una etapa reflexiva y otoñal, a sentarse a mirar por la ventana como caen las hojas de los árboles, y de golpe un sacudón inesperado.... y nos encontramos con los dedos chamuscados, las manos frías y las rodillas doloridas tratando de prender una estufa que no enciende.
Mi vida es como esos momentos en donde uno dice "hoy no miro el pronóstico, total, ayer estaba lindo", y vuelve a su casa a la noche empapado y con fiebre y totalmente abatido. Como si las fuerzas naturales fueran un símbolo de los procesos internos, mi vida presenta nubarrones en días de sol, sequías en tiempos de monzones, crecidas inesperadas de ríos escondidos y lluvias torrenciales con granizo. Y de golpe, cada tanto, semanas de sol a pleno, que lo único que hacen es asustarme más para cuando llueva.
Mi vida es como salir abrigado y tener que cargar el montgomery todo el día porque ahora hace calor.
Será por eso que hoy estamos aquí...

6 comentarios:

Cecilia dijo...

Ups! si supiera las verdaderas razones, tal vez, podría ayudar. Como es TU forma metafórica de decir "tengo algo que me aqueja", te tiendo mi mano. Y estoy. Aquí.

Beso.

Duaca dijo...

Y encima con todo esto del cambio climático...

Cecilia dijo...

Y bueno, hombre prevenido guarda un pullover entre las bermudas, por las deudas, vio!!

Salutes!

Duaca dijo...

es curioso, pero yo en verano extraño el frío.

Anónimo dijo...

Mauricio recomendó para hoy pantalon de gabardina y corbata a lunares.

Anónimo dijo...

Mauricio recomendó para hoy pantalon de gabardina y corbata a lunares.
Nana