viernes, 18 de abril de 2008

Mi otro yo es idéntico a mi



A veces digo que estoy harto de tal o cual cosa.

Que se acabó y que voy a dejar este lugar para caminar o dar un salto que de vuelta todo.

Hay días así, difíciles y enroscados, donde la cabeza funciona más rápido que la represión. Aunque tal vez se trate sólo de días enérgicos.

Decido, todo el tiempo, cambiar mi vida, ser de otra manera. Animarme y ser ese otro-yo-más-mejor que tanto admiro pero que nunca fui.

Ser como me gustaría ser, es peligroso.

Digo, esto no va más, esto tampoco. Se acabó.

Yo creo que son días positivos, pese a que generalmente los cambios son mínimos o inexistentes. Pero está bien así, o mejor dicho: no está tan mal.














Uno es también aquello que quisiera, y entonces, de a ratitos, uno es como quisiera.

Al margen de los propósitos firmes, y los pequeños maquillajes que tal vez nadie nota jamás.

Pero yo si los noto. Y a veces me basta.

7 comentarios:

Cecilia dijo...

Un beso y abrazo enorme. No sé que decir. O sí pero prefiero estar y mandar besos y abrazos.

:)

Duaca dijo...

Está muy bien! Gracias...

Les gustó la foto? la saqué yo...

Cecilia dijo...

Me gustó. Ahora ¿es un dibujo suyo?

Beso y excelente domingo.

Anónimo dijo...

Es un grafitti eso no?
No lo dibujaste vos, parece hecho con stencil. Pero esta bueno amigo sobre todo los detalles

Dr. No dijo...

Es una buena foto para cuando subis alguna anecdota de tu epoca de terapeuta policial-bonaerense?

Duaca dijo...

Hola, la foto es de una pared a la vuelta de mi casa, en xxxxxx, ciudad de bs. as.

La saqué yo mismo el jueves a la noche, volviendo del trabajo.

Y las anécdotas policiales... tendría que pensarlo, son bastante bizarras.
Quiero decir: ser psicólogo en una comisaría es una experiencia que merece el recuerdo.

Anónimo dijo...

Sutiles maquillajes. Que cambian.
A mí, también me bastan.
Nana